Mantenerse activo

Para garantizar la calidad de vida en la esclerosis múltiple, no solo es importante seguir correctamente el tratamiento farmacológico. Mantener la mente y el cuerpo activos, con el fin de suavizar los síntomas de la esclerosis múltiple, también resulta clave para el manejo de la enfermedad.

Pese a que actualmente la esclerosis múltiple no tiene cura, existen diversas alternativas para ayudar a convivir con la enfermedad, y así no tener que renunciar a hacer actividades placenteras.

  • Inicialmente la neurorrehabilitación ayuda a los afectados por la EM a adaptarse a su nuevo modo de vida, con la aparición de los primeros síntomas, en la recuperación tras un brote o recaída, y también en la prevención de nuevas crisis y aparición de daños neurológicos causados por brotes anteriores. Desde mediados de los 80, varios estudios han demostrado que los ejercicios físicos aeróbicos y acuáticos influyen positivamente en la salud cardíaca, los dolores musculares y la fatiga, algunos de los principales síntomas de la esclerosis múltiple.

    Para sacar el máximo partido de estas actividades, es necesario adecuarlas a la etapa de la enfermedad, siendo más indicadas para pacientes con cuadros leves y moderados. Además, el seguimiento médico constante es necesario para verificar las mejoras alcanzadas.

  • Otro adyuvante en el tratamiento de la esclerosis múltiple es la fisioterapia, que puede emplearse para tratar secuelas causadas por la enfermedad, como los trastornos de equilibrio y de coordinación motora, por medio de estiramientos y ejercicios correctivos. Además, la fisioterapia suaviza la fatiga y los dolores musculares, y también mejora la respiración y la circulación sanguínea.

  • La fonoaudiología permite recuperar las funciones del habla y de la deglución, que han sido perjudicadas por el avance de la enfermedad, mediante el uso de técnicas de entrenamiento fonético, auditivo y de dicción, con la finalidad de rehabilitar todas las funciones del tracto oral.

  • Ejercicios físicos. El ejercicio físico aeróbico, los ejercicios musculares leves y los acuáticos, también son excelentes para la rehabilitación de las personas con EM, pues ayudan a la recuperación de la masa muscular afectada por la esclerosis múltiple, además de promover la relación interpersonal, fundamental para evitar los síntomas de depresión asociados con la enfermedad.